Ideas para Celebrar La Jornada
de la Vida Consagrada en 2002


  1. Dentro de la liturgia

    1. El día

      El 3 de febrero es el Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario del ciclo A. La celebración de la vida consagrada no deberá agregar otra dimensión a la liturgia que ya tiene sus lecturas y oraciones asignadas, sino que se deberá incorporar a los textos litúrgicos.

      Las plegarias del Ritual de los Sacramentos para el 3 de febrero están en las páginas 282 y 283.

      Sugerencias para el Prefacio: 1er Domingo (S29), 4to Domingo (S32), o 7mo Domingo (S34) con la Plegaria Eucarística I o la III.

      Sugerencias para la Bendición Solemne: números 10-14 (páginas 574-575) o Plegaria para el Pueblo, número 9,11,19 o 23.

      Lecturas del Leccionario, Ciclo A número 71: Sofonías 2:3;3:12-13; Salmo 146:6-7, 8-9, 9-10; 1 Cor. 1: 26-31: y Mt . 5: 1-12(a).

    2. Ministerios

      Ese día utilice miembros de los institutos de vida consagrada como ministros para la liturgia (lectores, ministros extraordinarios de la Eucaristía, cantores, músicos y ministros de hospitalidad).

    3. Intercesiones universales

      Se deben incluir plegarias por las vocaciones y por los miembros de institutos de vida consagrada en las Intercesiones universales. A continuación, algunos ejemplos:

      1. Por todos aquellos que han sido ordenados en los ministerios de la Iglesia, y por todos los que practican alguna forma de vida consagrada, para que participen con alegría en el ministerio evangelizador de la Iglesia, roguemos al Señor.

      2. Por los jóvenes de nuestra Iglesia, para que respondan con generosidad al llamado de Jesús al sacerdocio y a todas las formas de vida consagrada, roguemos al Señor.

      3. Por todos aquellos llamados a la vida consagrada, para que sean fortalecidos en sus ministerios y den testimonio de Cristo dándole pan al hambriento, consuelo al enfermo y ánimo a los descorazonados, roguemos al Señor.

      4. Por todos los aquí presentes, para que oremos continuamente al Señor que envíe obreros a su viña, roguemos al Señor.

    4. Homilía

      Ese día, invite a un sacerdote o diácono que pertenezca a un instituto de vida consagrada para que predique. La homilía deberá ser una reflexión sobre las lecturas correspondientes a ese día, pero también debe llevar a un mejor entendimiento de lo que es la vida consagrada.

      En las lecturas de hoy, San Mateo y San Pablo nos muestran que lo que consideramos sabio, noble y bueno, ¡tal vez no sea tan importante después de todo! Lo que realmente importa es algo que está más allá de nuestro control: nuestra fe en Cristo. Las bendiciones y bienaventuranzas del Señor pertenecen a los mansos, los pobres de espíritu, y a los que trabajan por la paz, y es precisamente a éstos a los que debemos servir, y en lo que estamos llamados a convertirnos.

      La primera lectura hace un llamado al pueblo de los tiempos del profeta Sofonías a refugiarse en el nombre del Señor. Ellos buscaban ayuda para enfrentar a Babilonia en todas partes menos en el Señor: en su propia fuerza militar y en alianzas con otras naciones. Seguían adorando dioses paganos aún en la misma Jerusalén. El propósito final de Dios es la transformación de la persona, y la creación de hombres y mujeres pobres y humildes, en cuya presencia Dios pueda morar. Será esta pequeña pero fiel comunidad la que un día se regocijará cuando Dios restaure la suerte de Sión.

      El salmo 146 es un himno de alabanza a Dios, en quien debemos poner nuestra confianza. Los versos hablan primero de alabanza a nuestro creador, y luego ensalzan la preocupación amorosa de Dios por los pobres e indefensos. El salmo anticipa la predicación de Jesús por el reino de Dios, y sus enseñanzas sobre la felicidad verdadera, así como su obediencia a la voluntad de Dios desempeñando un ministerio en busca de justicia, y liberación, y llevando alimento, sanación y compasión.

      San Pablo, comienza por rechazar la sabiduría del mundo que se niega a aceptar y seguir a Dios de todo corazón, y que se niega a integrar a Dios en la vida de cada persona. San Pablo señala que el pueblo de Corinto, que no era de clase alta ni tenía inclinación a la filosofía, fue escogido por Dios para la fe y la vida eterna por medio de Jesús. Reconoce que esa comunidad se formó inicialmente de los marginados de la sociedad, y enfatiza la centralidad de las acciones de Jesús en fe para aquellos que se sienten marginados.

      La lectura del Evangelio es el inicio de las Bienaventuranzas, el Sermón de la Montaña. Se mencionan ocho bienaventuranzas, de las cuales la primera y la octava ofrecen la misma recompensa: "porque de ellos es el reino de los cielos". Cada uno de los que son señalados como "bienaventurados" serán recompensados en el futuro, cuando llegue el tiempo del reino. Aquellos que aman a Dios, aquellos que luchan en la vida haciendo el bien y caminando con humildad por los senderos de Dios, serán recompensados. Este pasaje identifica a los marginados, a los pobres, a los que tienen hambre, etc., y que por tanto están abiertos a recibir las gracias de Dios. Ellos serán bienaventurados debido a su situación y a cómo la viven. Las Bienaventuranzas también pueden verse como los pasos que debemos dar a fin de entrar al reino de Dios (sean pobres de espíritu, hambrientos de santidad, etc.). Las Bienaventuranzas se convierten entonces en las actitudes y actividades de la iglesia primitiva que esperaba la llegada del reino en toda su amplitud (siendo humildes, piadosos, etc.).

      En una sociedad donde los sistemas de injusticia y opresión creaban ansiedad e inseguridad, Jesús llegó con un mensaje que tiene igual relevancia para nosotros hoy día. El vino buscando personas que convocaran y organizaran a la gente en comunidades caracterizadas por una visión de la vida basada en la justicia y la misericordia. Para pertenecer a esas comunidades, no sería necesario tener un profundo conocimiento de la Biblia, sino más bien una preocupación sincera por cómo crecer tanto en compresión como en acción para hacer realidad la justicia y la piedad.

      Todos nosotros queremos la felicidad en nuestra vida. La verdadera felicidad sólo se encuentra cuando nos volvemos Dios, la fuente de vida. Sólo se encuentra si se tiene el deseo y el compromiso para vivir según el espíritu de las Bienaventuranzas, como forma de vida con Dios y en Dios. Fácilmente quedamos atrapados tratando de buscar a Dios en lugares equivocados y pasando por alto que lo podemos hallar mediante una vida marcada por la práctica de la justicia, la piedad y la humildad.

      Cada uno de nosotros estamos llamados a vivir diariamente según las Bienaventuranzas. Algunos son llamados a la vida matrimonial, otros a la soltería, otros al sacerdocio, y otros a la vida consagrada. Hoy queremos celebrar el compromiso de aquellos llamados a la vida consagrada.

      Ellos han sido llamados a aceptarse con sus imperfecciones, para enseñar a otros a aceptarse a sí mismos; a sentir lo que otros sienten, a llorar y reír con otros. Han sido llamados a ser tiernos y a guiar sin imponer el poder; a que sus prioridades sean de orden espiritual, para poder inducir a otros a buscar una relación más profunda con Jesús. Han sido llamados a ser sensibles con el dolor de otros, pero sin entrometerse; a ser transparentes, para que la presencia de Jesús se pueda irradiar a otros. Han sido llamados a armonizar diferencias y a defender aquello en lo que creen pero sin estar a la defensiva ni comprometer sus principios. Ellos son los hombres y las mujeres que han sido invitados por Dios para agrupar y organizar la comunidad, que sirven a través de una vida de pobreza, castidad y obediencia para el bien del reino.

      Ser testigos de las Bienaventuranzas y hacerlo con alegría, es una tarea difícil, y si estuvieran solos los consagrados rápidamente se dieran la vuelta. Pero Jesús, en premio a su respuesta al llamado, prometió estar presentes, para sostenerlos y fortalecerlos en los tiempos buenos y en los difíciles también, y darles las palabras para hablar y los corazones para amar.

      Hoy nos unimos en oración por todos aquellos que han respondido la invitación a la vida consagrada. Pedimos que continúen siendo fieles testigos del Evangelio, que sigan a Jesús cada vez más de cerca, y que crezcan profundamente en el amor del Señor.


    5. Selecciones musicales:

      En español:
      Grita Grita, Profeta (Flor y Canto-OCP)
      Se postrarán ante Ti, Señor (Flor y Canto-OCP)

      Bilingüe Entrance:
      Ven al banquete/Come to the Feast (BB)
      Cantemos Al Señor/Let's Sing unto the Lord (Gather)

      Preparación:
      Pescador de Hombres /Lord, You Have Come( BB)

      Comunión:
      Canción del Cuerpo de Cristo / Song of the Body of Christ/
      (Gather)
      Amén:
      El Cuerpo de Cristo (BB)

      (Reflexión)
      Nada Te Turbe (Gather)
      Vamos a la casa del Señor/ We Go to the House of the Lord
      (Cantos del Pueblo de Dios)

      De salida:
      Digo "Sí," Señor / I Say "Yes", Lord (Gather)
      Somos el Cuerpo de Cristo /We Are the Body of Christ (BB)
      Pues si vivimos/ When We Are Living (tradicional latinoamericana)

    6. Renovación de Votos
      Si es apropiado, (y balanceando bien el tiempo y el número) se puede invitar a los miembros de los institutos de vida consagrada que trabajan en la parroquia a renovar sus votos o promesas después de la homilía. Otra ocasión para hacer esto es en alguna celebración de la Liturgia de las Horas.

    7. Convivencia
      Después de la misa, tengan preparado una pequeña celebración o convivencia (café, roscas, galletitas, o un "pot luck" para la misa de la noche) de modo que los miembros de la comunidad parroquial tengan la oportunidad de compartir con los religiosos y otros miembros de los institutos de vida consagrada.

  2. Ideas adicionales fuera de la celebración eucarística

    1. Boletín parroquial
      En el boletín parroquial del fin de semana del 25/26 de enero, y 2/3 de febrero , incluya un artículo sobre la vida consagrada en la Iglesia, o una lista con los miembros de los institutos de vida consagrada que sirven o han sido miembros de la parroquia. Pídale a algún religioso que escriba un artículo que explique la importancia hoy de la vida consagrada, por qué es una gran forma de vida, etc.

      La introducción al Rito de la Profesión Religiosa ofrece una bonita reflexión sobre la vida religiosa, que puede incluirse en el boletín parroquial:

      En respuesta al llamado de Dios, muchos cristianos dedican su vida a Su servicio y al bien de la humanidad a través de los lazos sagrados de la vida religiosa, y buscan seguir a Cristo más de cerca mediante los consejos del Evangelio. Esto hace que se obtengan resultados más ricos de las gracias del bautismo.

      La Iglesia siempre ha apreciado la vida religiosa, la cual, bajo la guía del Espíritu Santo, ha tomado diversas formas a lo largo de la historia. Ha elevado la vida religiosa al rango de estado canónico, y ha aprobado la formación de un gran número de institutos religiosos, protegiéndolos con una sabia legislación.

      Como es la Iglesia la que recibe los votos del aquellos que eligen la profesión religiosa, ella suplica la gracia divina para ellos en las plegarias comunitarias, los encomienda a las manos de Dios, los bendice, y une su ofrenda al sacrificio eucarístico.

      Rito de la Profesión Religiosa, números 1-3.
    2. Liturgia de las Horas
      Celebren la Oración Matutina o las Vísperas en la parroquia el 2 de febrero o el mismo 3 de febrero. Estas se encuentran en el Volumen III (Tiempo Ordinario) de los 4 volúmenes de la Liturgia de las Horas.

      Si la parroquia nunca ha celebrado la Liturgia de las Horas, pueden iniciar el momento con una breve explicación de lo que es, y por qué esta Liturgia es importante tanto para laicos como para clérigos y miembros de los institutos de vida consagrada, y una breve explicación de la hora que van a celebrar.

      Si hay sacerdotes o diáconos presentes, ellos deben presidir la Liturgia. En caso contrario, puede hacerlo un miembro de algún instituto de vida consagrada.

      La Liturgia debe celebrarse con música (especialmente el himno a la Luz durante la Plegaria Nocturna), y con los salmos cantados si es posible.

      Después de la lectura, un miembro de algún instituto de vida consagrada puede hacer una reflexión.

    3. Miembros de los Institutos como oradores invitados
      Esa semana es apropiada para invitar al algún miembro de un instituto de vida consagrada o de la oficina diocesana para las vocaciones para que hable sobre la vocación a la vida consagrada en:

      • Clases de educación religiosa
      • Reuniones de otros grupos u organizaciones parroquiales como los de educación para adultos
      • Una sesión nocturna especial de información en la semana del 28 de enero
      • Un desayuno parroquial después de la misa dominical.

    4. Exhibición en el vestíbulo de la iglesia, o en el salón social.
      Los miembros pueden colocar información sobre sus comunidades o trabajos apostólicos en el vestíbulo de la Iglesia o en el salón social.





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